El mirin forma parte de la cocina japonesa desde hace siglos. Al principio se consumía como bebida, al igual que el sake. Más tarde, se empezó a utilizar como condimento, al descubrirse que este vino de arroz dulce podía realzar el sabor de las salsas y los platos cocinados. Hoy en día, el mirin es esencial para cualquier chef japonés, tanto si cocina platos cotidianos como alta cocina. Mitoku suministra Mikawa Mirin, el mejor mirin tradicional de Japón, elaborado con solo tres ingredientes: arroz glutinoso, koji de arroz y alcohol destilado de arroz. Lo produce la familia Sumiya utilizando métodos de fermentación laboriosos y arraigados en la tradición. El resultado es un mirin extraordinariamente versátil, especialmente adecuado para salsas y platos salteados, y que también funciona bien como edulcorante.
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La calidad inigualable de Mikawa Mirin
Más de un producto se conoce como “mirin”, debido a factores como la escasez histórica de arroz. En términos generales, existen tres tipos de “mirin”.
El primero es el mirin elaborado con técnicas tradicionales, como el Mikawa Mirin. Se utiliza arroz glutinoso de alta calidad para elaborar el mirin moromi (puré), que posteriormente se somete a un período de fermentación y maduración de un año, durante el cual el almidón se transforma lentamente en azúcar. El segundo es el mirin general.
A diferencia del mirin tradicional, el alcohol y el agua se añaden durante un período de producción de dos a tres meses, y se añaden saborizantes para redondear el sabor. Finalmente, existe un condimento tipo mirin elaborado con una mezcla de condimentos químicos, aminoácidos líquidos y saborizantes. Este condimento de color pálido se produce en tan solo un día.