Malta de arroz

El sirope de arroz se utiliza desde hace mucho tiempo en Japón para mantener la salud y recuperar fuerzas después de una enfermedad, así como para tratar la garganta y la tos. Su color ámbar y su rico sabor a caramelo permiten consumirlo solo, pero también combina muy bien con la salsa de soja, por lo que es perfecto para platos guisados.
Esta variedad de sirope de arroz es un sirope de almidón de alta calidad elaborado mediante el método tradicional de sacarificación del arroz con malta de cebada, sin utilizar aditivos ni coadyuvantes tecnológicos. Es fundamentalmente diferente del sirope de almidón incoloro y transparente elaborado a partir de maíz o almidón, que se licúa y sacarifica utilizando enzimas y ácidos.

  • Opciones de embalaje

    Disponible en tarros de 300 g y 600 g.

  • Fabricación

    Nuestro productor se dedica al método tradicional de sacarificación del arroz utilizando únicamente malta de cebada. Los productores artesanales de sirope de arroz que conservan estos métodos tradicionales son cada vez más escasos. Afirman que «aunque quizá vayamos en contra de la tendencia actual, estamos comprometidos con la laboriosa producción de nuestro sirope de arroz utilizando métodos tradicionales, y consideramos que esta es nuestra fortaleza».

    Los únicos ingredientes utilizados para elaborar el sirope son arroz, malta de cebada y agua. El arroz se lava cuidadosamente, se deja absorber el agua y se cuece al vapor. A continuación, el arroz al vapor se mezcla con malta y agua caliente para el proceso de sacarificación. La sacarina se prensa con un paño. La sacarina contiene minerales, aminoácidos y otros elementos que contribuyen a su sabor umami. En la etapa final, se vierte en una olla plana y se hierve cuidadosa y lentamente hasta obtener un sirope espeso y brillante con un rico aroma. Cada paso del proceso es supervisado cuidadosamente por el ojo experto del riguroso productor.

  • Modo de empleo

    Se puede consumir directamente con una cuchara para aliviar la tos. Gracias a su refinada dulzura, se puede utilizar en una amplia gama de aplicaciones como sustituto del azúcar, sin comprometer el sabor y el color de otros ingredientes.
    También se puede añadir al café o al té como edulcorante.